Florence BOUTELIER

Florence BOUTELIER

Geóloga

Florence, una apasionada por las ciencias terrestres y los viajes, decidió estudiar geología, como era de esperar. Su voluntad de aprender y comprender mejor la llevaron a elegir una carrera en el campo antes de incorporarse a la oficina central de Perenco. Estuvo dos años en Londres, donde trabajó en el desarrollo de numerosos campos y colaboró en varios proyectos de adquisición. Su curiosidad, entusiasmo y determinación ahora la llevan a Gabón para enfrentar una nueva aventura.

¿Podría describir su desarrollo profesional? ¿Su carrera?

Me gradué de la Escuela Nacional de Geología en Nancy. Decidí hacer ese curso porque me apasionan las ciencias terrestres y sus disciplinas fundamentales (geología estructural y sedimentología...), que son la base de la búsqueda de petróleo. Mi elección se basó, además, en el componente del multiculturalismo, el dinamismo de este sector y el alcance de los proyectos. Luego, decidí continuar mi especialización incorporándome al Instituto Francés del Petróleo (IFP). Su reputación internacional me garantizarían viajar: ¡mi segunda pasión!

Perenco me apadrinó en el IFP. Me interesaban las responsabilidades que prometía la empresa. Al finalizar los estudios, me contrataron como geóloga. Me ofrecieron un puesto en la oficina central o en el campo... ¡Sin dudarlo, elegí el campo!

A los 24 años, me fui en rotación a Muanda, en la República Democrática del Congo. Mis tareas incluían estudios de yacimientos y también un componente más operativo. Tuve la posibilidad de descubrir diversos oficios y seguir a geólogos que trabajaban en operaciones, ingenieros de producción y equipos de perforación en tierra y en el mar. La primera misión duró un año y medio. Fue muy interesante y aprendí mucho.

Luego, regresé a la oficina central de Londres como geóloga de desarrollo.

¿Qué implica su función y qué desafíos enfrenta?

Mi función principal es desarrollar campos que posee Perenco, cualquiera sea el país. Mi tarea es realizar un modelo tridimensional del yacimiento a partir de los datos del pozo (núcleos, registros, pruebas, etc.) para poder comprender la distribución del yacimiento, su calidad y el tipo de fluido. También participo en la evaluación petrofísica, es decir, el análisis de registros, para evaluar los parámetros clave de los modelos (porosidad, saturación de hidrocarburos y espesor neto de producción). Esta doble función me permite profundizar mi trabajo para poder abordar áreas potenciales y proponer un plan de desarrollo que integre, por ejemplo, nuevas perforaciones, punciones adicionales y profundización de pozos, etc. Interactúo constantemente con equipos multidisciplinarios que también incluyen geofísicos, ingenieros de yacimiento e ingenieros de pozo.

Además, participo en estudios de evaluación para el Departamento de Nuevos Negocios como parte de las adquisiciones de proyectos. Esto me da la posibilidad de trabajar en una variedad increíble de yacimientos: carbonatados, fracturados, salinos, en países donde Perenco no siempre tiene presencia. Estos estudios preliminares pueden demorar de unas semanas a unos meses. También es una oportunidad de colaborar con otras empresas que pueden tener enfoques y visiones diferentes. Es un trabajo intenso y multicultural ideal para mí.

Actualmente, me preparo para trabajar en la subsidiaria de Gabón como geóloga de desarrollo. Me estoy preparando para una nueva vida, lejos de mi familia y de mis seres queridos, pero estoy muy entusiasmada con el desafío. Es una gran oportunidad. ¡Una nueva aventura!

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Comprender a la roca para elaborar nuestro plan de la mejor manera posible. Imaginar cómo era su depósito paleoambiental: sus canales fluviales, plataformas carbonatadas o turbiditas. Imaginar su geometría, su orientación en el espacio, su tamaño... Se requiere creatividad, imaginación y convicción. Es exactamente lo que me gusta.

¿Cuál es el proyecto del que más se enorgullece?

Trabajar en Perenco es estimulante y exigente, ya que en parte se trata de buscar y proponer planes de desarrollo factibles y prometedores para los denominados campos "maduros", es decir, campos que han alcanzado su pico de producción —o al menos se encuentran en esa categoría (risas)—.

Por mi parte, aprendí mucho en mis primeras colaboraciones con el Departamento de Nuevos Negocios en el contexto de evaluaciones de bloques, antes de reunirnos con posibles socios. Son experiencias tanto profesionales como sociales, donde hay que saber cómo tomar iniciativas y demostrar capacidad de adaptación y perseverancia.

¿Cuál considera que es su mayor aporte a Perenco?

Amo mi trabajo, sus disciplinas y los viajes, lo que significa que trabajo con entusiasmo, ¡con una sonrisa!

¿Cuál de sus cualidades es la más valorada en Perenco?

Mi amor por la vida.

¿Cómo describiría a Perenco?

Es una empresa independiente con una amplia cartera de activos, muy personal y de espíritu familiar. La gran característica de Perenco no solo es el trabajo en estrecha colaboración de los equipos, sino la cercanía entre empleados y la gerencia superior. Podemos mostrarles nuestro trabajo y recibir sus comentarios directamente. Es increíble.

Es más, la empresa ofrece oportunidades reales tanto de movilidad vertical como lateral: ¡todo es posible en Perenco!

 

¿Cuáles son los valores corporativos que más admira de Perenco?

El optimismo.

¿Qué le diría a una persona para convencerla de ingresar a Perenco?

Ya sea por la variedad de proyectos, la ubicación de la empresa y la unión de los equipos de la oficina central o en las subsidiarias, o la flexibilidad de la gerencia, o la atención al bienestar de los empleados..., todo fomenta el desarrollo humano y profesional.

Preguntas escalonadas